El grabado al ácido es un proceso de
trabajo que hemos incorporado para el marcado en lugares de las piezas que con
el láser o con la grabación automática serían imposibles de realizar.
El grabado se realiza mediante la
aplicación de un ácido sobre una pieza de cristal protegida con una máscara en
la que las partes que no están protegidas se matizan por la acción del ácido.
Con esto se pueden realizar anagramas y
logotipos con detalles mínimos, por ejemplo, en las peanas de las copas, algo muy solicitado cuando se
quiere que el anagrama aparezca en un lugar discreto.